{"id":1825,"date":"2025-07-24T10:18:51","date_gmt":"2025-07-24T08:18:51","guid":{"rendered":"https:\/\/plantvoice.farm\/enfermedades-de-la-higuera-como-reconocerlas-prevenirlas-y-tratarlas\/"},"modified":"2025-07-24T10:18:51","modified_gmt":"2025-07-24T08:18:51","slug":"enfermedades-de-la-higuera-como-reconocerlas-prevenirlas-y-tratarlas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plantvoice.farm\/es\/enfermedades-de-la-higuera-como-reconocerlas-prevenirlas-y-tratarlas\/","title":{"rendered":"Enfermedades de la higuera: c\u00f3mo reconocerlas, prevenirlas y tratarlas"},"content":{"rendered":"<p><span>Conocido no s\u00f3lo por su dulce fruto, sino tambi\u00e9n por su valor simb\u00f3lico y metaf\u00f3rico, el higo ha atravesado siglos de historia. De hecho, sus or\u00edgenes son muy antiguos, hasta el punto de que sus hojas se mencionan incluso en la Biblia, en el famoso episodio de Ad\u00e1n y Eva. Originario de Oriente Medio, hoy est\u00e1 especialmente extendido por toda la zona mediterr\u00e1nea, pero tambi\u00e9n se cultiva en Pakist\u00e1n, India, China, California y Argentina. En general, es una planta que resiste bien la sequ\u00eda y es capaz de adaptarse a distintas condiciones clim\u00e1ticas y ambientales, pero prefiere el clima c\u00e1lido y un suelo bien drenado, f\u00e9rtil y ligeramente alcalino. No tolera las heladas invernales, por lo que en Italia se encuentra sobre todo en el sur.    <\/span><!--more--><\/p>\n<h2>C\u00f3mo reconocer las enfermedades de los higos: las principales enfermedades f\u00fangicas<\/h2>\n<p><span>A pesar de ser una planta resistente, por desgracia la higuera no es inmune a las enfermedades que pueden comprometer su salud y, en algunos casos, incluso llevarla a la muerte. Pero hay buenas noticias: hay muchos remedios que podemos tomar para curar estas enfermedades y, como veremos, tambi\u00e9n hay herramientas para prevenirlas. <\/span><\/p>\n<h2>La roya de la higuera<\/h2>\n<p><span>Una de las enfermedades m\u00e1s extendidas es el tiz\u00f3n del higo, causado por un hongo llamado <em>Puccinia Fici<\/em>. Como todos los hongos, se desarrolla principalmente durante las estaciones m\u00e1s h\u00famedas y fr\u00edas, como el oto\u00f1o y el invierno. Esta enfermedad ataca principalmente a las hojas, que se vuelven amarillas en la parte superior y marrones en la inferior, lo que provoca la ca\u00edda del follaje y su empobrecimiento. Adem\u00e1s, el tiz\u00f3n de la higuera tambi\u00e9n puede afectar a los frutos, provocando un retraso en su maduraci\u00f3n, y a las yemas.   <\/span><\/p>\n<p><span>Para tratar esta enfermedad, hay que tratar la planta con un antif\u00fangico espec\u00edfico, pero tambi\u00e9n son remedios \u00fatiles podar los \u00f3rganos infectados, mejorar el drenaje del suelo, evitar el riego excesivo que puede aumentar la humedad y favorecer una mejor aireaci\u00f3n del follaje.<\/span><\/p>\n<h2>Moho gris<\/h2>\n<p><span>Otra infecci\u00f3n f\u00fangica muy extendida es el moho gris, tambi\u00e9n conocido como Botrytis por el nombre del hongo que lo causa, <em>Botrytis cinerea<\/em>. Al igual que la roya, esta enfermedad afecta no s\u00f3lo a las hojas, sino tambi\u00e9n a las ramas y los frutos, en los que aparecen manchas de color marr\u00f3n gris\u00e1ceo que pueden convertirse en el t\u00edpico moho pulverulento gris, provocando la podredumbre prematura de los frutos. <\/span><\/p>\n<p><span>Hacer frente al moho no es f\u00e1cil, pero sin duda el primer paso es podar y eliminar las partes infectadas lo antes posible y quemarlas, para evitar que las esporas se propaguen por el huerto y afecten a otras plantas. Tambi\u00e9n es esencial evitar el estancamiento de agua y asegurar una buena circulaci\u00f3n del aire. <\/span><\/p>\n<h2>Mildi\u00fa velloso<\/h2>\n<p><span>El tiz\u00f3n de la higuera, causado principalmente por el oomiceto Phytophthora palmivora, es una enfermedad f\u00fangica que se desarrolla sobre todo en ambientes h\u00famedos con temperaturas suaves. Se manifiesta inicialmente en las hojas, donde aparecen peque\u00f1as manchas amarillentas, que con el tiempo se convierten en zonas pardo-negruzcas y necr\u00f3ticas. En condiciones de humedad elevada, se forma en el env\u00e9s de las hojas una fina capa micelial blanquecina o gris\u00e1cea, t\u00edpica del pat\u00f3geno. Las hojas afectadas tienden a enrollarse, secarse y caer prematuramente, reduciendo la actividad fotosint\u00e9tica de la planta.   <\/span><\/p>\n<p><span>Cuando la infecci\u00f3n llega a los frutos, \u00e9stos muestran una podredumbre blanda y zonas deprimidas que perjudican su desarrollo y a menudo provocan su ca\u00edda antes de madurar. Las ramas j\u00f3venes pueden mostrar pardeamiento localizado y desecaci\u00f3n, lo que ralentiza el crecimiento del \u00e1rbol. La enfermedad se propaga r\u00e1pidamente en presencia de estancamiento de agua, mala ventilaci\u00f3n de la copa y temperaturas entre 15 y 25 grados. En ausencia de una intervenci\u00f3n adecuada, provoca una defoliaci\u00f3n extensa, una reducci\u00f3n de la productividad y un debilitamiento general de la planta.   <\/span><\/p>\n<h2>Pudrici\u00f3n de la ra\u00edz<\/h2>\n<p><span>Causada por Oomicetos del g\u00e9nero <em>Phytophthora<\/em>, que prosperan en suelos demasiado h\u00famedos o mal drenados, la podredumbre de la ra\u00edz es otra enfermedad muy peligrosa y muy com\u00fan, porque los Oomicetos del g\u00e9nero Phytophthora, seg\u00fan la especie, pueden atacar a m\u00faltiples plantas frutales, como la higuera. Este hongo ataca principalmente las ra\u00edces, que empiezan a pudrirse hasta la base del tronco en algunos casos. Como resultado, la planta no puede absorber el agua y los nutrientes adecuadamente, por lo que sus hojas aparecen amarillentas y marchitas, con un crecimiento atrofiado y una falta general de vigor.  <\/span><\/p>\n<p><span>Un error bastante t\u00edpico es confundir la podredumbre de la ra\u00edz con la falta de agua: la planta suele parecer seca y moribunda, y esto podr\u00eda inducir a pensar que necesita m\u00e1s riego. Por tanto, en primer lugar hay que examinar el suelo: si parece demasiado compacto, mal drenado o excesivamente h\u00famedo, podr\u00eda ser un indicador de podredumbre. Adem\u00e1s, si la enfermedad est\u00e1 en una fase avanzada, el cuello tambi\u00e9n puede mostrar signos de sufrimiento, volvi\u00e9ndose blando.    <\/span><\/p>\n<p><span>Una vez comprobada la enfermedad, es necesario eliminar las ra\u00edces podridas con una herramienta de poda esterilizada y mejorar el drenaje del suelo: si el problema persiste, puede ser necesario trasplantar la higuera a un suelo con mejor drenaje o a un arriate elevado. Tambi\u00e9n existen fungicidas espec\u00edficos para la podredumbre de las ra\u00edces, sobre todo a base de metalaxil, que son eficaces contra pat\u00f3genos transmitidos por el suelo, como <em>la Phytophthora<\/em>. <\/span><\/p>\n<h2>C\u00f3mo reconocer las enfermedades de los higos: clorosis<\/h2>\n<p><span>Y aqu\u00ed llegamos a una fisiopat\u00eda, es decir, una que no pertenece a las enfermedades bi\u00f3ticas, sino que est\u00e1 causada por una carencia nutricional o unas condiciones ambientales desfavorables. En el caso de esta enfermedad, puede ocurrir que en suelos alcalinos o con mal drenaje, el hierro est\u00e9 menos disponible para la planta, lo que da lugar a la llamada clorosis f\u00e9rrica, la forma m\u00e1s com\u00fan de esta enfermedad. En algunos casos, sin embargo, tambi\u00e9n puede estar causada por carencias de magnesio y nitr\u00f3geno.  <\/span><\/p>\n<p><span>El primer signo de esta enfermedad es el amarilleamiento de las hojas, que se produce porque la planta no puede producir suficiente clorofila. Este fen\u00f3meno suele afectar a las hojas m\u00e1s j\u00f3venes, pero en casos graves tambi\u00e9n puede producirse en las hojas m\u00e1s viejas, y observ\u00e1ndolas de cerca tambi\u00e9n puedes saber qu\u00e9 nutrientes le faltan a la planta: <\/span><\/p>\n<ul>\n<li>Deficiencia de hierro: comienza el amarilleo entre las venas de la hoja, pero la propia vena permanece verde<\/li>\n<li>Carencia de magnesio: se manifiesta de la misma manera, pero el amarilleamiento afecta primero a las hojas m\u00e1s viejas<\/li>\n<li>Carencia de nitr\u00f3geno: el amarilleamiento es uniforme y suele empezar a afectar a las hojas de la parte inferior de la planta<\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Adem\u00e1s, la falta de clorofila hace que la planta pierda energ\u00eda, lo que ralentiza su crecimiento con una reducci\u00f3n del tama\u00f1o de las hojas y los frutos.<\/span><\/p>\n<p><span>Una vez identificada la carencia, hay que administrar un abono a la planta para complementar el nutriente y comprobar el drenaje del suelo. En particular, en caso de clorosis f\u00e9rrica, para mejorar la absorci\u00f3n del hierro tambi\u00e9n puede ser \u00fatil a\u00f1adir quelatos de hierro y controlar el pH del suelo (si es demasiado alto, es decir, superior a 7, frena la absorci\u00f3n). <\/span><\/p>\n<h2>C\u00f3mo reconocer las enfermedades de los higos: plagas<\/h2>\n<p><span>Adem\u00e1s de las enfermedades debidas a ataques de hongos o virus y fisiopatolog\u00edas, tambi\u00e9n hay muchas debidas a infestaciones parasitarias de diversos tipos. He aqu\u00ed las principales: <\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span>la <strong>cochinilla de <\/strong>la higuera (tambi\u00e9n llamada sarna de la higuera): se trata de peque\u00f1os insectos de color marr\u00f3n gris\u00e1ceo que se alimentan de la savia de las plantas adhiri\u00e9ndose firmemente a las hojas, las ramas y el tronco. De forma ovalada, su rasgo distintivo es una cubierta cerosa, que hace que parezcan peque\u00f1as escamas blanquecinas o parduscas, parecidas al carey. Adem\u00e1s, las cochinillas emiten una sustancia pegajosa que puede hacer que las hojas desarrollen <strong>fuming<\/strong> (un moho negro), creando un aspecto oscuro y pegajoso.  <\/span><\/li>\n<li><span>el <strong>barrenador de <\/strong>la higuera: se trata de un peque\u00f1o insecto de color marr\u00f3n cuyas larvas se alimentan de la madera de la planta, excavando t\u00faneles en el tronco y las ramas. Para reconocerlos, hay que comprobar si la planta presenta peque\u00f1os agujeros en estas zonas, de los que sale un polvo fino. Las zonas afectadas tambi\u00e9n pueden parecer secas o descoloridas.  <\/span><\/li>\n<li><span>el <strong>gorgojo negro<\/strong>: se trata de un peque\u00f1o escarabajo negro que puede perforar la planta para poner sus huevos dentro de las ra\u00edces y en el cuello. Cuando los huevos eclosionan, las larvas empiezan a alimentarse de la savia de la planta, haciendo que se debilite y muera. De nuevo, la presencia de peque\u00f1os agujeros en la corteza es un signo claro de infestaci\u00f3n, que tambi\u00e9n puede hacer que la planta desarrolle cicatrices o deformaciones en el tronco.  <\/span><\/li>\n<li><span>la <strong>mosca de <\/strong>la fruta: de aspecto similar a una peque\u00f1a mosca <strong>de color amarillo verdoso<\/strong> o <strong>marr\u00f3n claro<\/strong> con <strong>rayas oscuras<\/strong> en el dorso, este insecto no ataca a la planta, sino a su fruto, provocando su putrefacci\u00f3n. En realidad, pone sus huevos bajo la piel de la fruta, para que cuando eclosionen las larvas puedan alimentarse de la carne. En este caso, por tanto, los signos de infestaci\u00f3n hay que buscarlos en la fruta, que presentar\u00e1 peque\u00f1os agujeros y aparecer\u00e1 magullada, blanda y podrida. Adem\u00e1s, si se abren, es posible encontrar larvas blancas o amarillentas en su interior.   <\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Una vez reconocida la plaga, \u00bfc\u00f3mo se puede erradicar? La soluci\u00f3n preferible es empezar interviniendo con m\u00e9todos naturales, como la eliminaci\u00f3n manual de las plagas (en caso de infestaciones leves), el uso de tratamientos naturales como el aceite de neem o el macerado de ortiga, el uso de trampas o la introducci\u00f3n de depredadores naturales como las mariquitas. El uso de pesticidas qu\u00edmicos s\u00f3lo debe reservarse para infestaciones graves que no puedan controlarse con soluciones naturales.    <\/span><\/p>\n<h4>C\u00f3mo reconocer y combatir la polilla de la higuera<\/h4>\n<p><span>Entre las diversas plagas que pueden atacar a la planta del higo, la polilla de la higuera merece un apartado aparte porque representa una amenaza bastante extendida y peligrosa para los higos. Perteneciente a la familia de los lepid\u00f3pteros, su ciclo vital consta de cuatro fases: huevo, larva, pupa y adulto, y la fase m\u00e1s peligrosa para la planta es la larvaria. En efecto, la hembra adulta pone sus huevos en las hojas y las larvas, una vez eclosionadas, erosionan la p\u00e1gina superior, formando galer\u00edas. Posteriormente, las larvas pupan en el suelo, completando su ciclo biol\u00f3gico.   <\/span><\/p>\n<p><span>Se trata, pues, de un insecto filminador (que se alimenta de las hojas), por lo que para identificar una infestaci\u00f3n de polillas basta con observar esta misma parte de la planta, que mostrar\u00e1 erosiones y \u00abt\u00faneles\u00bb excavados en la p\u00e1gina superior. Adem\u00e1s, el uso de trampas (de feromonas o de colores) es el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz para controlar la infestaci\u00f3n de estas plagas, mediante la identificaci\u00f3n de los adultos. <\/span><\/p>\n<p><span>Para combatir la polilla de la higuera, adem\u00e1s de los remedios ya vistos contra otras plagas, uno de los m\u00e9todos m\u00e1s eficaces y seguros es el uso de una soluci\u00f3n a base de <strong>Bacillus thuringiensis<\/strong> (Bt), una bacteria que act\u00faa como insecticida biol\u00f3gico, que se pulveriza sobre las hojas durante la fase larvaria. Es muy importante tratar la planta en el momento adecuado, es decir, cuando las larvas se est\u00e1n alimentando de la hoja, ya que esta bacteria produce prote\u00ednas t\u00f3xicas que se activan en el aparato digestivo de las larvas cuando las ingieren. El Bacillus thuringiensis es un tratamiento selectivo inocuo para los insectos beneficiosos, como las abejas y las mariposas, y no deja residuos qu\u00edmicos en la fruta, por lo que es especialmente adecuado para la agricultura biol\u00f3gica.  <\/span><\/p>\n<h2>Enfermedades de los higos: todos los remedios para curarlas<\/h2>\n<p><span>Ahora que hemos explorado juntos las principales enfermedades que pueden afectar a los higos, veamos c\u00f3mo intervenir. El primer paso es comprender a qu\u00e9 tipo de enfermedad nos enfrentamos. Una vez identificada la naturaleza de la enfermedad, podemos tomar medidas espec\u00edficas para tratarla. He aqu\u00ed un resumen de los remedios que hay que tomar:   <\/span><\/p>\n<ul>\n<li><strong><br \/>\n  <span>Tratamientos fungicidas<\/span><br \/>\n<\/strong><span>Utiliza antif\u00fangicos espec\u00edficos para tratar las enfermedades f\u00fangicas. Los tratamientos deben aplicarse pronto, preferiblemente al principio de la temporada o cuando aparezcan los primeros signos de infecci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<li><strong><br \/>\n  <span>Poda y eliminaci\u00f3n de las partes infectadas<\/span><br \/>\n<\/strong><span>Poda y elimina a tiempo las hojas, ramas y frutos afectados para evitar que las esporas se propaguen. Las partes infectadas deben destruirse (preferiblemente quemarlas).<\/span><\/li>\n<li><strong><br \/>\n  <span>Mejorar las condiciones ambientales<\/span><br \/>\n<\/strong><span>Evita el estancamiento de agua en el suelo, mejora el drenaje y asegura una buena circulaci\u00f3n de aire entre las plantas. Esto ayuda a evitar la humedad que favorece el crecimiento de hongos.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><br \/>\n  <span>Mejora del drenaje<\/span><br \/>\n<\/strong><span>: Los suelos compactos o con poca ventilaci\u00f3n dificultan la absorci\u00f3n de nutrientes y favorecen la proliferaci\u00f3n de hongos. Es esencial mejorar la estructura del suelo para favorecer el drenaje.<\/span><\/p>\n<h2>Plantvoice, la tecnolog\u00eda de sensores que ayuda a prevenir las enfermedades de los higos<\/h2>\n<p><span>Como suele decirse, m\u00e1s vale prevenir que curar, incluso en agricultura. Poder vigilar constantemente la salud de la planta es esencial para intervenir a tiempo ante los primeros signos de la enfermedad, evitando que se extienda m\u00e1s y comprometa la salud de toda la higuera. <\/span><\/p>\n<p><span>Afortunadamente, la tecnolog\u00eda viene hoy en nuestra ayuda: Plantvoice ha desarrollado un innovador sensor para <strong>monitorizar la savia de las plantas en tiempo real<\/strong>, mejorando la salud de los cultivos y reduciendo el uso de pesticidas y agua. Se trata de un <g id=\"gid_1\">dispositivo fitocompatible<\/g> del tama\u00f1o de un palillo de dientes, que se inserta directamente en el tallo de las plantas y que, una vez que ha captado los datos fisiol\u00f3gicos internos, los env\u00eda a un <g id=\"gid_2\">software de inteligencia artificial<\/g> en la nube. Mediante algoritmos personalizados, el software es capaz de analizar estos datos para proporcionar <strong>informaci\u00f3n detallada sobre la salud de la planta<\/strong>, lo que permite a los agricultores <strong>intervenir precozmente<\/strong> en caso de enfermedad, por ejemplo: gracias a la monitorizaci\u00f3n en tiempo real de la planta, similar a un electrocardiograma, es posible intervenir ante los primeros signos de infecci\u00f3n, deteni\u00e9ndola en seco.  <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocido no s\u00f3lo por su dulce fruto, sino tambi\u00e9n por su valor simb\u00f3lico y metaf\u00f3rico, el higo ha atravesado siglos de historia. De hecho, sus or\u00edgenes son muy antiguos, hasta el punto de que sus hojas se mencionan incluso en la Biblia, en el famoso episodio de Ad\u00e1n y Eva. 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