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Cómo tratar las enfermedades de las fresas: guía completa

Malattie della fragola

La fresa es una planta perenne, muy extendida en Italia, apreciada por su elevada productividad y el sabor único de su fruto.

Sin embargo, las fresas pueden ser susceptibles a diversas enfermedades, que afectan a su productividad.

En esta guía exploraremos las principales patologías que hay que conocer para poder identificarlas y tratarlas de la forma más adecuada.

Botritis de la fresa

La botritis, causada por el hongo Botrytis cinerea, puede ser muy peligrosa para las fresas y también se conoce como moho gris. Esta enfermedad ataca sobre todo en primaveras húmedas y afecta a las flores y frutos en maduración, que se cubren de un característico moho gris, de ahí su nombre.

Las causas principales pueden ser:

  • Condiciones de estrés de la planta.
  • Ambientes muy húmedos durante la floración y en el periodo posterior a la cosecha.

Para evitar que la planta de fresa se infecte con esta enfermedad, es aconsejable utilizar productos a base de
Bacillus subtilis
un microorganismo natural con función fungicida.

Oidio

El tizón blanco, también llamado oídio, es una enfermedad causada por el hongo Sphaerotheca macularis, un hongo ascomiceto de la familia Erysiphaceaeil. Se reconoce por las manchas de color claro, sobre las que se forma un moho blanquecino y pulverulento, cerca del cual los tejidos se necrosan, adquiriendo un color parduzco. La infección puede provocar el aborto o la formación de frutos malformados, y los aquenios tienden a sobresalir de forma anormal. Los frutos afectados son blandos, tienen un color menos intenso y tienden a pudrirse, mientras que en los peores casos las grietas en el fruto permiten que se establezcan otros hongos. Además, es más frecuente en climas húmedos, típicos de primavera.

Los principales métodos que pueden utilizarse para combatir el oídio son el bicarbonato sódico o potásico, que se diluye en agua. Además, la enfermedad puede tratarse con productos a base de azufre, como la zeolita cubana y otros corroborantes.

Pudrición de la raíz

En cuanto a las enfermedades de la fresa, también es bueno conocer la podredumbre de la raíz, una enfermedad causada por varios hongos patógenos que atacan las raíces de la planta. En particular, Oomicetos del género Phytophthora, que prosperan en suelos muy húmedos o mal drenados. Las raíces afectadas empiezan a pudrirse y, como consecuencia, la planta no puede absorber el agua y los nutrientes adecuadamente, por lo que sus hojas aparecen amarillentas y marchitas, con un crecimiento atrofiado y una falta general de vigor.

Para tratar la enfermedad, hay que eliminar las raíces podridas con una herramienta de poda esterilizada y mejorar el drenaje del suelo para evitar futuras infecciones. En efecto, un clima muy húmedo favorece el desarrollo de hongos patógenos, que son peligrosos para las fresas. También existen fungicidas específicos para tratar la enfermedad, en particular los basados en el metalaxil, que son eficaces contra patógenos del suelo como la Phytophthora.

Además, como se ha mencionado varias veces en esta guía, es muy importante prevenir este tipo de enfermedad siguiendo prácticas agrícolas correctas, como una fertilización equilibrada, una limpieza regular del suelo y un riego adecuado.

Poxing

Otra enfermedad potencialmente dañina para las fresas es el picado, causado por los hongos Mycosphaerella fragariae (forma sexual) y Ramularia tulasnei (forma asexual), dos Ascomycetes de la familia Mycosphaerellaceae. Esta enfermedad se propaga principalmente en otoño y primavera, en climas lluviosos y con temperaturas en torno a los 20ºC. Podemos reconocer el picado por las manchas marrones y violáceas que aparecen en las hojas de las fresas. En las fases más avanzadas, las hojas también pueden secarse, por lo que es muy importante podar todas las partes afectadas en las primeras fases.

La enfermedad puede tratarse con productos cúpricos, como oxicloruros de cobre.

Antracnosis del cuello

La anatracnosis del cuello es otra enfermedad que puede afectar a las fresas y está causada por el hongo ascomiceto Colletotrichum acutatum. También favorecida por los climas húmedos, se manifiesta en todos los órganos de la planta en forma de lesiones huecas y oscuras que, en algunos casos, pueden llegar a convertirse en verdaderos chancros, provocando un retraso en el desarrollo y el marchitamiento de la parte apical. En el fruto también es posible observar manchas marrones redondas y hundidas, de consistencia seca, que, al expandirse, pueden causar un aspecto momificado. En condiciones climáticas favorables, las manchas pueden parecer aceitosas y cubrirse de exudados anaranjados.

Las principales causas de la propagación de este hongo son la presencia de material de reproducción infectado y de propágulos fúngicos que permanecen en los residuos de cultivos en el suelo. En determinadas condiciones ambientales, estos últimos pueden sobrevivir hasta varios meses. Además, la dispersión de las esporas se ve favorecida por el viento, la lluvia y el agua de riego.

Dado que uno de los principales medios de propagación de esta enfermedad es el uso de material de propagación infectado, es muy importante pensar en la prevención para proteger tus plantas de fresa. Por ejemplo, es aconsejable reducir las prácticas que favorecen la humedad, como el riego por aspersión o el abonado abundante, o evitar prolongar la vida productiva de las plantas más allá de un año.

Si, por el contrario, la enfermedad ya se ha manifestado, es esencial eliminar todas las partes infectadas en cuanto aparezcan los primeros síntomas para poder tratarla a tiempo. Además, es necesario intervenir con fungicidas adecuados, sobre todo hacia el final de la floración y el principio de la formación del fruto.

Métodos de tratamiento de las enfermedades de la fresa

Para evitar que estas enfermedades afecten a nuestros cultivos de fresas, es esencial poner en práctica una serie de estrategias para mantener la planta sana.

Aquí tienes unos cuantos:

  • Evita el estancamiento de agua: podría provocar la pudrición de las raíces, sobre todo en suelos muy arcillosos.
  • Cortar las hojas secas: evita la propagación de patógenos y airea las plantas. Es muy importante hacerlo sobre todo después de la fase de producción de la planta.
  • Respeta las distancias necesarias entre plantas: entre una planta de fresa y otra es bueno mantener al menos 20-25 cm de distancia, para evitar que se propaguen las enfermedades.
  • Reduce la humedad: riega sólo la tierra y no las plantas.
  • Abona con moderación: las plantas sobrealimentadas son muy vulnerables a los ataques de enfermedades.
  • Elimina las plantas hijas: podrían provocar el engrosamiento del cultivo.
  • Haz tratamientos preventivos: por ejemplo, con decocción de cola de caballo o corroborantes, que refuerzan las defensas naturales de las plantas y evitan enfermedades y ataques de insectos peligrosos. También recomendamos productos a base de azufre, bicarbonato sódico o potásico, quitosano, cerevisiane, laminarina, Bacillus pumiluseBacillusamyloliquefaciens plantarum y aceite esencial de naranja dulce.
  • Favorece una buena circulación de aire entre las plantas.
  • Planta las fresas en un suelo bien drenado y soleado.
  • Vigilar la salud de la planta: esencial para intervenir a tiempo ante los primeros signos de enfermedad.

Si sigues estos consejos, podrás prevenir las enfermedades de las fresas.

Supervisión inteligente con Plantvoice

Como se ha mencionado en el párrafo anterior, la monitorización es esencial para que los cultivos sean sanos y productivos. En este contexto, la start-up agritech Plantvoice encaja a la perfección, ya que ha desarrollado un innovador sensor capaz de monitorizar la savia de las plantas en tiempo real. Mediante la instalación de un dispositivo fitocompatible y mínimamente invasivo, Plantvoice permite estar al día de las condiciones de las plantas, ya que envía toda la información necesaria a una aplicación en tiempo real.

Invirtiendo en tecnologías innovadoras como ésta, es posible cultivar de forma más eficiente y sostenible, ya que se ahorra hasta un 40% de agua, fertilizantes y pesticidas.

Las enfermedades enumeradas en esta guía son potencialmente muy peligrosas para los cultivos de fresa. Por eso, además de adoptar las prácticas agrícolas adecuadas, el uso de herramientas de control innovadoras puede marcar realmente la diferencia en la salud de tus plantas.

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