Las plantas aromáticas se utilizan mucho en cocina, perfumería, cosmética e incluso medicina, y van del romero al tomillo, la salvia y la menta. Los hongos y las bacterias pueden afectar al crecimiento y la calidad de las hojas, por lo que es esencial conocer las enfermedades más comunes para reconocerlas y combatirlas.
En este artículo veremos cuáles son las adversidades más comunes en las plantas aromáticas y cómo Plantvoice puede ayudarte a controlar su salud.
Las principales enfermedades de las plantas aromáticas
Oidio
Eloídio, también llamado mildiu blanco, es un hongo que aparece en hojas y brotes a finales de primavera. Se reconoce por las manchas de color claro, sobre las que se forma un moho blanquecino; los tejidos circundantes se necrosan y adquieren un color parduzco. Las infecciones por este hongo aparecen desde principios de la temporada, cuando eclosionan los brotes, y se ven favorecidas por las temperaturas cálidas.
Este hongo afecta sobre todo a la salvia, la menta y la albahaca, y se ve favorecido por climas muy húmedos caracterizados por un riego excesivo y una ventilación deficiente.
Los principales métodos que pueden utilizarse para combatir el oídio son el bicarbonato sódico o potásico, que se diluye en agua, y los fungicidas específicos. Además, la enfermedad puede tratarse con productos azufrados,
El mildiú velloso es la enfermedad más temida para la planta de albahaca; está causada por el cromista Mildiu belbahriiy suele desarrollarse en ambientes cálidos y húmedos. Los principales síntomas son la clorosis: la página superior de las hojas se decolora y en la inferior puede verse moho blanco o gris.
Para prevenir el mildiu velloso, es importante mantener las plantas a una distancia adecuada entre sí y evitar regarlas por la noche. Si esta enfermedad afecta gravemente a las plantas, es necesario retirarlas y destruirlas para evitar el contagio.
Punto negro
La mancha negra es otra enfermedad fúngica que puede afectar a la salud de las plantas aromáticas. Los principales síntomas aparecen en las hojas, que muestran pequeñas manchas negras redondas, pierden color y se caen.
Se recomienda tratar el punto negro:
- Elimina el follaje afectado.
- Mantén el resto de la planta limpia y seca utilizando corroborantes como la zeolita cubana.
Fusariosis
Otra enfermedad muy peligrosa para las plantas aromáticas es la fusariosis, causada por hongos del género Fusarium. Éste ataca los vasos linfáticos, bloqueando el paso de agua y nutrientes. El primer síntoma visible es un amarilleamiento y marchitamiento de las hojas. En casos de ataques muy graves, también pueden observarse daños en los tallos y los tejidos xilemáticos, visibles al cortar los tallos.
La prevención de esta enfermedad se lleva a cabo eliminando las plantas infectadas y utilizando material de propagación certificado, desinfectando el equipo y garantizando un buen drenaje del suelo.
Moho de hollín
El moho tiznado, también conocido como fumagina, es una enfermedad causada por varias especies de hongos que se desarrollan en un sustrato azucarado, como la melaza, una sustancia que algunas plagas dejan en las plantas. Esta enfermedad puede ser muy peligrosa para las plantas aromáticas, ya que impide que se produzca el ciclo correcto de fotosíntesis, lo que hace que la planta se deteriore rápidamente. Los principales insectos portadores de la sustancia causante de la enfermedad son los pulgones, las cochinillas y las chicharritas. Estos parásitos, al alimentarse de la savia de la planta, producen como excreción una sustancia azucarada conocida como melaza.
Óxido
También es importante mencionar la roya, una enfermedad fúngica (causada por hongos del género Puccinia), que recibe su nombre de las manchas rojizas o marrones que causa en el envés de las hojas. Con el tiempo, estas manchas tienden a oscurecerse hasta que las hojas se caen, debilitando gradualmente la planta.
Para combatir la enfermedad, es muy importante eliminar las hojas infectadas para evitar la propagación de la enfermedad. Además, es necesario eliminar el follaje caído para minimizar la propagación de la enfermedad y realizar tratamientos fungicidas desde la aparición de los primeros síntomas.
Plagas más comunes de las plantas aromáticas
Pulgones
Los pulgones son una de las plagas más comunes de las plantas aromáticas. Son pequeños insectos que se alimentan de la savia de la planta y, según la especie, pueden ser de color blanquecino, verde o negro. Se instalan en el envés de las hojas y producen una melaza, que provoca asfixia en la planta, la formación de humo y quemaduras, debido al efecto de lente con los rayos del sol. Como resultado, las hojas se deforman y se caen.
Debido a la acción trófica del insecto, la planta se debilita y también disminuye su actividad fotosintética. Para prevenir una infestación de pulgones, se recomienda:
- Fomenta la presencia de mariquitas y crisopas, insectos que se alimentan de pulgones.
- Observa atentamente las plantas y vigílalas.
- Pulveriza las plantas con soluciones de agua y jabón potásico suave o lecitina de soja.
- Utiliza infusiones de ajo u ortiga como repelentes naturales.
Si, por el contrario, la infestación ya está en marcha, es posible proteger las plantas aromáticas utilizando insecticidas con principios activos para hacer frente directamente a los pulgones.
Araña roja
Las plantas aromáticas también pueden ser atacadas por la araña roja, conocida como Tetranychus urticae. Este ácaro microscópico es polífago y se desarrolla principalmente en condiciones cálidas y secas. Las hembras y los juveniles se alimentan pinchando las células de las hojas y succionando su contenido, lo que provoca la aparición de pequeñas manchas cloróticas que, con una infestación intensa, se convierten en amarilleamiento generalizado, desecación y caída prematura de las hojas. En las páginas inferiores de las hojas infestadas pueden observarse finas telarañas sedosas, dentro de las cuales viven y se reproducen los ácaros.
Para combatir este parásito de forma natural, existen varios remedios:
- Aplica aceite de neem.
- Utiliza extractos de ortiga.
Orugas
Las orugas también son potencialmente peligrosas, pues se alimentan de las hojas de las plantas aromáticas, dejando agujeros visibles y reduciendo la capacidad fotosintética de la planta. Son más frecuentes en primavera y pueden afectar a la menta, la albahaca y la salvia. Además de los agujeros en las plantas, dejan excrementos oscuros en la superficie de las hojas.
Como remedio puedes utilizar Bacillus thuringiensisuna bacteria natural que sólo infecta a las orugas, sin dañar otras formas de vida.
Caracoles
Las babosas son plagas nocturnas que atacan la base de las plantas y las hojas, dejando marcas de mordeduras y residuos brillantes. La presencia de estas Los moluscos gasterópodos son visibles por los agujeros irregulares en hojas y brotes y por los rastros plateados en el suelo.
Para salvaguardar tus plantas aromáticas, hay que evitar regarlas por la noche, ya que la humedad tiende a atraerlas.
Cochinilla
Las cochinillas son insectos fitófagos pertenecientes al orden Hemiptera y a la superfamilia Coccoidea, conocidos por su aparato bucal urticante y chupador. Estos parásitos se fijan en ramas, hojas y frutos, alimentándose de la savia y provocando el debilitamiento de la planta, el amarilleamiento de las hojas, su caída y, en casos graves, la podredumbre general.
El ataque de estas cochinillas se ve favorecido por un follaje denso, una ventilación deficiente y condiciones de estrés hídrico o nutricional. Para combatir la cochinilla harinosa, es aconsejable tratar las plantas con una solución de agua y jabón potásico suave o lecitina de soja, preferiblemente mezclada con zeolita. También en este caso es importante fomentar la presencia de insectos depredadores, como las mariquitas.
Cómo combatir las plagas en las plantas aromáticas
Se pueden utilizar remedios naturales eficaces y respetuosos con el medio ambiente para proteger las plantas aromáticas y evitar nuevas infestaciones:
- Aceite de neem: un potente insecticida natural, obtenido de las semillas del árbol de neem. Actúa contra pulgones, araña roja, orugas y cochinillas.
- Ajo: puede utilizarse en forma de macerado por su función fungicida (antifúngica) y como repelente de insectos.
- Aceite de eucalipto, romero y otros aceites esenciales: tienen efectos repelentes sobre muchos insectos.
- Los preparados orgánicos: a base de azufre u ortiga son eficaces contra ácaros y pulgones.
Cómo prevenir con Plantvoice
Con cuidados, vigilancia y el uso de remedios naturales, es posible mantener las plantas aromáticas sanas y productivas, pero la prevención es siempre la clave. La start-up Plantvoice ha patentado una tecnología que permite escuchar a las plantas desde dentro y conocer su estado de salud en tiempo real. Mediante un dispositivo que se inserta en el tallo de la planta, Plantvoice detecta anomalías en su fisiología. Invertir en una tecnología como ésta es posible:
- Maximizar el rendimiento de la producción.
- Ahorra hasta un 40% de agua y abono.
- Automatizar la gestión y el control de los campos.
- Controla la salud de las plantas en tiempo real.
Por tanto, conocer las principales amenazas de las plantas aromáticas y las tecnologías para atender sus necesidades puede marcar la diferencia a la hora de tener cultivos sanos y sostenibles.
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